jueves, 27 de mayo de 2010

Modos o modelos de color RGB y CMYK: qué son y usos específicos

Tal y como prometí vamos a ver ahora qué es esto de los “modos de color”, sobre los que hemos hablado en algunos artículos anteriores (por ejemplo en la entrada sobre buscar el código hexadecimal o los valores RGB de un color).

Los modos de color (también llamados espacios o modelos de color), igual que los formatos de imagen, fueron creados con unas finalidades prácticas concretas, y el profesional podrá beneficiarse de ellas en su trabajo.

Podríamos decir que cada trabajo gráfico, de la misma forma que requiere un formato concreto para su realización óptima, también deberá usar un modo de color en particular. Algunas veces no será obligatorio (otras sí), pero siempre habrá uno que será nuestra mejor opción.

Dividiremos el tema en cuatro artículos:

  1. Modos de color RGB y CMYK.
  2. Modelo de color HSB (o HSV) y códigos hexadecimales.
  3. Modos de color LAB e indexado.
  4. Modos de color escala de grises, mapa de bits, duotono y multicanal.

Vamos con el primero:

Si abrimos una imagen en un programa de edición gráfica (por ejemplo PhotoShop), encontraremos un completo menú de modos de color para la misma. El menú tendrá un aspecto como el siguiente:

Menú modo de color de PhotoShop

Como se puede ver, podremos seleccionar diversos modos de color para la imagen (Escala de grises, indexado, RGB, CMYK, Lab, Multicanal, etc…). No son los únicos que existen, aunque sí los más habituales. Veamos sus usos.

Color RGB (Red, Green, Blue) – RVA (Rojo, Verde, Azul).


El color RGB (o RVA en su nomenclatura en español, muy poco utilizada) se usa para mostrar imágenes en pantallas y monitores (nunca para imprimir). Tal y como se explica perfectamente en la Wikipedia:

En las pantallas de computadoras, la sensación de color se produce por la mezcla aditiva de rojo, verde y azul. Hay una serie de puntos minúsculos llamados píxeles. Cada punto de la pantalla es un píxel y cada píxel es, en realidad, un conjunto de tres subpíxeles; uno rojo, uno verde y uno azul, cada uno de los cuales brilla con una determinada intensidad.

(RGB en la wikipedia, artículo completo)
Así pues, el color en modo RGB se crea mediante valores de intensidad de rojo, verde y azul. La intensidad de cada uno de ellos se establece por una gama que va del 0 al 255.

De esta forma cada color en modo RGB tiene tres valores, cada uno del 0-255 (por ejemplo R164 G25 B25). Se establecen así más de 16 millones de colores diferentes.

Color R164 G25 B25Color R164 G25 B25 

Uso del modo RGB:
Imágenes para mostrar en pantalla (en las páginas web, por ejemplo, a no ser que sean en blanco y negro o GIFs en modo indexado). El espacio RGB determina niveles de brillo de cada color básico (rojo, verde y/o azul) en la pantalla. Está por tanto pensado para ser usado en monitores.


Color CMYK (Cian, Magenta, Yellow, Black o Key) – CMAN (Cian, Magenta, Azul, Negro).


El modo CMYK (o CMAN, nombre español menos utilizado) se usa para impresión. Sin entrar en más detalles (de nuevo recomiendo el artículo de la Wikipedia sobre el mismo, que es completísimo) quedémonos con que proporciona imágenes y fotografías con mejor contraste que el RGB a la hora de imprimir.

Sin embargo, pese a este mejor contraste sobre papel, aparece más apagado en nuestros monitores que el modo RGB (especialista en esto tal y como antes se comentó). Además el CMYK ocupa más espacio en disco (archivos más grandes). Esto se debe a que CMYK es una cuatricomía (4 canales de color frente a los 3 del RGB).

Los colores en modo CMYK también se expresan en series de valores, uno para cada tinta. Cada valor va del 0% al 100%. Este porcentaje indica la cantidad de pigmento de cada color básico (cian, magenta, amarillo y negro, respectivamente).

Así, siguiendo con el ejemplo anterior, el color R164 G25 B25 sería C24 M98 Y100 K20 en modo CMYK.

Color C24 M98 Y100 K20Color C24 M98 Y100 K20

Uso del modo CMYK:
Imágenes para imprimir. No debe ser usado en páginas web pues el archivo pesa más y puede apagar algunos tonos. Es un espacio de color ideado para impregnar superficies más o menos porosas con tinta (impresión de revistas, rotativas de periódicos, cartelería, etc…), según el porcentaje de cada color básico indicado.

En las rotativas de periódicos, que imprimen miles de ejemplares en un suspiro, se emplean cuatro planchas por cada pliego de papel. Cada una de estas cuatro planchas contiene un color básico (Cian, Magenta, Amarillo y Negro), coincidente con los canales CMYK de la imagen. A una velocidad endiablada se van aplicando las planchas una a una a cada pliego, obteniéndose los colores por adición de tinta.

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por la información.

ranun dijo...

Gracias por la info!
Me ha sido de utilidad.