martes, 22 de enero de 2019

Creary: el Blockchain llega al diseño y la creatividad

Realmente interesante, y novedosa, esta nueva red social que está a punto de aparecer. Se trata de Creary, un sitio donde exponer creaciones y portfolios -al estilo de otros ya muy asentados como Dribbble y, sobre todo, Behance-, pero con una importante novedad: une al sector creativo la famosa tecnología blockchain. Sí, la misma que usan las criptomonedas, como Bitcoin. De hecho, la red social incluye su criptomoneda propia: el Crea.


Creary, la nueva red social para artistas digitales que usa blockchain, entra en fase de testeo


Curioso, ¿verdad? Ya lo creo que sí, y no acaban aquí las novedades. La intención es, además de exponer y visibilizar obras por parte de artistas digitales, también poder monetizarlas, de diversas maneras. En este artículo voy a tratar de explicarlo brevemente, pues la verdad es que de entrada parece todo muy complicado (cuando me explicaron el proyecto tuve que hacer no pocas preguntas, para conseguir entenderlo todo yo mismo).


Como antes comentamos, Creary es una nueva red social para artistas digitales, por tanto hasta aquí fácil de entender: igual que Behance. Por tanto una comunidad donde se pueden exponer trabajos creativos, porfolios, proyectos artísticos, etc, y los demás miembros de la comunidad tienen la posibilidad de conversar sobre ellos entre sí y con el autor, de darle valoraciones (los típicos likes) o incluso descargarlos. Todo ello en una plataforma en español (también en inglés, se trata de una red social internacional).


Nota: Para saber más sobre Behance y Dribbble recomiendo leer este artículo de La Grafiteca: “Behance vs Dribbble: ¿qué diferencias tienen?”.

La novedad de Creary consiste en meterse de lleno en el mundo de las criptodivisas, aportando al ecosistema antes descrito el CREA, una criptomoneda que ya existe aparte de la red social, pudiendo por tanto ser intercambiada por otras como bitcoin o incluso euros, dólares o cualquier otra moneda convencional en las casas de cambio.


¿En qué manera entra en juego la criptomoneda en la comunidad creativa? De varias formas. Para empezar, las obras expuestas en Creary podrán ser también vendidas, si así se quiere. Por tanto, para su descarga podrá fijarse un precio, directamente en la red social. Dicha compra podrá implicar el crea como moneda.


Pero no termina aquí la cosa (entramos en lo complicado, y verdaderamente original): la comunidad cuenta con un sistema de “premios”, por así decirlo, de forma que los usuarios más activos –y mejor considerados- irán acumulando esta criptodivisa llamada crea.


El sistema es el siguiente: los usuarios reciben una especie de "status" o poder según las interacciones positivas que reciben en la red social. Cuanto más nivel o estatus tenga un usuario, más influencia tendrán sus acciones en la red. Por ejemplo, el dinero que la red donará con sus likes a otras publicaciones será mayor. Este estatus se denomina Crea Energy, y se gana con publicaciones o curación de contenidos (ayudar a visibilizar publicaciones). Al mismo tiempo, a mayor nivel más responsabilidad se tendrá sobre la red. Todo esto se orienta a fomentar las buenas prácticas, el trabajo de curación colectiva, la descentralización y democratización, de cara a conseguir que la web muestra preferentemente contenidos de calidad (establecida esta según el criterio del conjunto de los miembros de la comunidad).


Todo está estrechamente relacionado con el sistema de recompensas, que se obtienen concretamente de las siguientes maneras:

  • Publicando contenidos en la plataforma. En Creary los usuarios recibirán recompensas por las interacciones que reciben sus contenidos. Los likes ya no son solo likes, así que se debe apostar por la calidad de lo que se publique para crearse una buena comunidad de seguidores.
  • Por descargas de sus publicaciones. Creary ofrece la posibilidad a sus usuarios de adjudicar un precio por descarga de los contenidos que se publican. Es decir, cualquier usuario podrá obtener ingresos económicos por cada venta o descarga que reciban sus publicaciones o bienes digitales, pudiendo convertir sus portfolios en marketplaces de contenidos originales y de calidad -por ejemplo bancos o stocks de imágenes, archivos de audio, etc- que puedan servir a creaciones de terceros. En este sentido, Creary se convierte en un sitio más para comprar o vender obras digitales (para más info sobre este tema de los marketplaces para diseñadores y artistas digitales consultar el siguiente artículo).
  • Mediante la curación de contenidos. El sistema premia a aquellos usuarios que ayuden a otros proyectos a visibilizarse dentro de la red. Un porcentaje de las recompensas que se emiten sobre una publicación al votarla se distribuyen al emisor de la misma (curador), teniendo en cuenta diferentes parámetros. Por ejemplo el status del usuario dentro de la plataforma, como antes comentamos.
  • Recompensas a los testigos de la red distribuida. Los testigos son aquellos usuarios que conectan sus ordenadores a la red y que apoyan el mantenimiento y desarrollo constante de la misma. Todos pueden ser testigos de la red y pedir el voto de la comunidad para mantenerse entre los primeros 25 nodos encargados del buen funcionamiento de la misma. Esto fomenta la implicación de la comunidad sobre el código que gobierna el sistema, y por su parte los testigos reciben ingresos en tokens para ayudarles a desarrollar nuevas implementaciones para la plataforma.

Entramos por tanto en el concepto de token, que procede de la tecnología blockchain.  Los tokens derivan de la propia criptomoneda CREA y sirven para otorgar ciertos privilegios y poderes a los usuarios que las posean. Forman parte del sistema de distribución y reparto de beneficios entre los usuarios.


Por supuesto es algo técnico que yo personalmente no comprendo (habría que ser ingeniero informático para ello). Pero quedémonos con lo esencial del asunto: el nivel o status se ve representado en Crea Energy, que es un token derivado de la criptodivisa CREA. A mayor nivel mayor responsabilidad se tiene sobre el sistema. El resultado es una red social descentralizada, verdaderamente en manos de la comunidad de usuarios.


Esta es una de las principales características de la tecnología blockchain: los datos no están alojados en ningún servidor central, sino que se guardan simultáneamente en multitud de equipos, siendo por tanto mucho más seguro y transparente (sin “jefes”, por así decirlo, sencillamente todos los procesos se guardan a la vez en una multitud de nodos). Muchas personas consideran que blockchain es una revolución absolutamente disruptora, llamada a cambiar la forma de usar internet –y mucho más- dentro de no mucho tiempo.


Más detalles.


En definitiva, que me ha parecido un proyecto realmente interesante y original, con futuro. Cuando tuve conocimiento de él pensé que era una plataforma más para profesionales creativos… una especie de Instagram especializado (con una interfaz inspirada en lo artístico digital, similar a las ya mencionadas redes de portfolios tipo Behance o Dribbble). Con las típicas funcionalidades como la exploración por palabras clave o hashtag, sistema interno para promocionar contenidos y así darles una mayor visibilidad, etc. Además con traducción al español.


Aspecto de la plataforma Creary


Pero al añadir a todo el ecosistema el uso de criptomonedas y basarlo en la tecnología blockchain, la cosa adquiría un nuevo cariz apasionante. Desde luego no he visto antes nada parecido, y puede servirnos a todos –como mínimo- para familiarizarnos con dicha tecnología, realmente prometedora de cara al futuro, como hemos comentado. Porque, además, blockchain también forma parte del sistema de verificación y mantenimiento de la autoría sobre las obras.


Concretamente, la tecnología permite registrar todas las obras en la blockchain, y aplicarles un certificado de autoría con licencias de distribución CreativeCommons (para más información sobre este tipo de licencias, y otras, consultar el siguiente artículo).


De esta forma, la famosa seguridad del sistema de las criptodivisas, que no requiere de bancos centrales ni autoridades monetarias como hemos visto, se aplica también a las obras creativas digitales; el CREA contendrá en sí mismo la propia autoría certificada de cada obra, así como todo el resto de información (el total de las transacciones que se han realizado, etc).


Ejercicio de transparencia. La criptodivisa CREA y el modelo de negocio de Creary.


Vaya de entrada que no he cobrado nada por escribir este artículo, que estoy redactando por puro interés en el asunto. Cuando tuve conocimiento del proyecto (me contactaron vía email sabiendo que tengo algunas páginas dedicadas a la creatividad profesional), les pregunté muchas cosas, que me explicaron con bastante claridad. Básicamente, les pregunté por esta criptomoneda llamada Crea y el papel de sus desarrolladores en todo esto, así como dónde estaba su beneficio (modelo de negocio).


Me atrajo especialmente pues, como todo lo que usa blockchain, las criptomonedas son consideradas por muchos como “el dinero del futuro”, al no requerir de la banca tradicional para custodiar los ahorros de las personas, ni entidades centralizadas como el Fondo Monetario Europeo (FME) que deciden a su antojo cómo (y cuánto) se emite el dinero. Es un tema actualmente muy candente, se habla muchísimo sobre todo esto.


Así pues, y entrando en detalles, “¿de dónde salen los fondos para premiar a los usuarios?”, les pregunté.


La respuesta fue que Creary –la propia plataforma y red social- está conectada a la blockchain de CREA. Dicha blockchain incorpora un protocolo de emisión de moneda. Cada día el sistema emite una cantidad aproximada de 3000 nuevas monedas. La red almacena estas monedas y las va repartiendo a los usuarios que más impacto han tenido en la red. Las recompensas por curación y publicación se van acumulando y se recogen semanalmente.


“Todas las reglas de emisión de moneda y algoritmos que deciden en qué medida dar más o menos monedas a los usuarios están escritas y auditadas por un protocolo de consenso”, informan. Dicho “protocolo de consenso” se forma por los 25 testigos que tienen una copia de todo el código de la red  y se encargan de almacenar la base de datos de manera descentralizada, y de validar cada una de las transacciones o acciones que se generan en la red social. “Estos testigos (nodos) son elegidos por los usuarios de la red social en un proceso de democracia directa donde los usuarios pueden votar que testigo les gusta más. Los testigos pueden cambiar el código y los parámetros de la red y si ⅔ partes de los nodos tienen el mismo código el sistema automáticamente acepta ese nuevo código como el bueno”, explican.


“¿Y cómo se evita el peligro inflacionista, teniendo en cuenta que se crean todos los días 3000 nuevas monedas?”, pregunté yo entonces. La respuesta fue que el porcentaje de emisión de moneda irá decreciendo paulatinamente, según una compleja fórmula. Esto es algo habitual en las criptomonedas, y otra de sus principales ventajas frente al dinero convencional: la limitación de la emisión de masa monetaria, que puede llegar finalmente incluso a tener un número fijo y no crearse más, como ocurre con el Bitcoin (llegará el día que no se cree ninguno más). Esto evita la inflación permanente –pérdida de valor- que sufre el dinero convencional, debido a que jamás deja de crearse más y más… y más (principalmente debido a la irresponsabilidad de los políticos).


Volviendo al CREA, el protocolo de la red reparte el 15% de los 3000 que se emiten diariamente a los testigos. La fundación Creativechain –osea, ellos, los creadores de todo esto- es un nodo más de la red y parte de su financiación llega de esta manera. “Pero no estamos hablando de un modelo de negocio tradicional. El sistema que sustenta la aplicación de Creary se conoce como una DAO, una organización autónoma descentralizada, y todos los miembros que participan de ella ganan dinero en forma de acciones”. También se está hablando muchísimo de las DAOs, últimamente.


El desarrollo de toda esta tecnología detrás de la plataforma ha sido financiada colectivamente, gracias al mecenazgo. “Aportaciones de cientos de mecenas de todo el mundo que apuestan por este modelo de redes sociales descentralizadas 3.0”, declaran. El código del proyecto es open source, y tiene una comunidad internacional de personas que revisan y aportan código y mejoras al proyecto.


Un proyecto en fase beta de testeo (versión de prueba).


Al ser un proyecto de código abierto, cualquier persona puede sumarse a la comunidad de desarrolladores. De igual forma, también podemos unirnos ya a la plataforma como usuarios -sin duda más fácil-, que todavía no está operativa. Así pues como beta testers, para ir probándola y participar en la corrección de fallos o bugs. Eso sí, téngase en cuenta que en esta fase no se acumularán recompensas válidas cuando la plataforma esté totalmente operativa.


Personalmente pienso hacerlo, y animo a todos los profesionales creativos a ir uniéndose también. Si no ahora, sí en el futuro, cuando concluya la fase de testeo. En cualquier caso, y dado lo interesante del proyecto (primera vez que se aplica la tecnología blockchain al mundo de las obras digitales), volveré a comentar sobre el desarrollo del mismo en el futuro. Vaya de entrada que les deseo la mejor de las suertes (e intuyo que la va a tener).


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