lunes, 21 de septiembre de 2015

El formato Flash (FLV), cerca de su final

El verano ha traído importantes novedades en lo referente a los formatos multimedia. El protagonista -en este caso negativo- es nada menos que el formato Flash (archivos .FLV), con una reputación actualmente en entredicho y contra el que se multiplican las voces que piden su final. El motivo parece relacionarse sobre todo con la seguridad -vulnerabilidades críticas que personas malintencionadas podrían usar en nuestra contra-, aunque hay más razones que intentaré explicar aquí. Sea como sea, navegadores tan importantes como Mozilla Firefox, y recientemente también Google Chrome, han empezado a bloquearlo por defecto. Esto es casi una sentencia de muerte para el otrora hegemónico formato.

 

Pantalla que muestra un fallo de Flash.

 

Para el/la que no lo sepa, el formato Flash ha sido –y es todavía- un formato muy importante. Hasta hace no mucho el FLV (Flash Video) era el formato principal y hegemónico de los vídeos mostrados en las páginas web (incluyendo los vídeos de YouTube y similares). Como muchos sabrán, Flash es propiedad de Adobe (nada más y nada menos), que a su vez lo adquirió de la antigua compañía Macromedia al absorberla (también creadores del mítico programa de diseño vectorial Freehand).

 

Además de ser uno de los principales formatos de vídeo de internet, los banners o anuncios que vemos en las páginas web, cuando están animados, son muy a menudo también archivos de formato Flash (pequeños vídeos). Esto da idea de la importancia objetiva y global de la noticia: sencillamente, los anuncios de las páginas web no se mostrarán a partir de ahora a un gran porcentaje del público si están hechos en Flash, pues los principales navegadores bloquean ya por defecto este complemento si no se tiene la última y más reciente versión. ¡Muchas compañías tendrán incluso que hacer nuevos banners en formato GIF!

 

El GIF sigue con más fuerza que nunca.

 

Como ya conté en un post anterior relacionado con los gifs animados, el formato Flash fue la siguiente generación que sucedió al “primer internet” primigenio, llegando incluso en aquellos tiempos a hacerse las páginas web íntegramente con dicho programa. Tal y como se explica en el citado artículo, el GIF animado ha seguido no obstante existiendo desde siempre para hacer banners, pues al tratarse de un formato de imagen convencional (igual que el JPG, PNG, etc…) nunca ha tenido ningún problema de compatibilidad y eso es una gran ventaja. Un GIF es una imagen, que los navegadores muestran sin más.

 

Los vídeos, animaciones o interfaces gráficas de Flash, por el contrario, son otra historia: siempre se requerirá un complemento o plugin que tendremos que instalar en el navegador, en definitiva otro programa distinto, que deberá estar actualizado para evitar problemas de seguridad (y de todo tipo). Esto por supuesto ha generado innumerables dificultades durante años (existencia de diversas versiones simultáneamente, etc…). Problemas tanto para los usuarios como para los desarrolladores web. Con los GIF animados no sucede nada de esto, pues nunca se necesitará actualizar nada y se mostrarán igual en todas partes, de ahí la “segunda juventud” que está viviendo el formato (ver artículo antes citado para más info sobre eso).

 

Últimas novedades sobre la cuestión.

 

Estos problemas de compatibilidad siempre fueron un quebradero de cabeza para todos, pero el peligro de “hackeos”, reconocido por Adobe, ha sido seguramente la gota que ha colmado el vaso. Facebook llevaba ya algún tiempo pidiendo que se abandonara el formato Flash, y ahora los navegadores de referencia son los que han dado la voz de alarma. En julio Firefox bloqueó directamente todo el Flash a la espera de una actualización de seguridad, y actualmente si no se tiene la última versión totalmente actualizada, también Chrome bloqueará estos contenidos (tendremos que habilitar manualmente que se muestren bajo nuestra responsabilidad).

 

Toda esta situación en realidad no es nueva, pues el formato Flash lleva ya algunos años funcionando de esta forma errática (problemas en las actualizaciones, de compatibilidad, etc…). Como digo es un quebradero de cabeza permanente para todos, y de ahí que se multipliquen cada día más las voces que claman por implementar de forma decidida el vídeo de formato HTML5 (que también tras varios años no termina de desarrollarse del todo).

 

La ventaja de usar el vídeo HTML5 sería similar a la que he descrito para el GIF animado: la compatibilidad prácticamente universal. A diferencia del Flash de Adobe, el vídeo HTML5 no tiene un propietario único y su desarrollo es algo mucho más común y global. Finalmente se convertiría en un formato nativo de los navegadores, que ejecutarían sin más, sin tener que depender de complementos y plugins. En definitiva, terminaría ocurriendo tal y como sucede con cualquier imagen que vemos actualmente en internet.

 

Seguramente por motivos de pura inercia en las rutinas de trabajo de siempre, el completo desarrollo e implementación del HTML5 no acaba de llegar años después de su aparición, y esto nos sitúa en el momento actual: navegadores con avisos continuos de “actualice su versión de Adobe Flash” y problemas de todo tipo.

 

Este panorama lleva así años ya, como hemos comentado, pero puede decirse que el principio del fin de Flash ha comenzado, pues las señales son inequívocas. Además de esta situación aquí explicada, está por ejemplo el hecho de que Chrome finalmente abandonó los vídeos FLV y se pasó al HTML5 como opción por defecto para reproducir los vídeos de YouTube.

 

Recientemente ha saltado otra noticia muy significativa: la plataforma Envato, sin duda el más importante sitio de compra-venta de diseño gráfico y multimedia, ha anunciado que cierra su portal ActiveDen (la parte dedicada a compra-venta de animaciones de Flash). Las razones que aducen para el cierre no son muy prolijas, apuntando que “the market has moved away from Flash, for a number of reasons (including HTML5)”. Es decir, que el mercado está abandonando el Flash por algunas razones, incluyendo el HTML5. Sea como sea, el mero hecho del cierre ya habla por sí solo.

 

Por mi parte, sin duda considero que es mucho mejor la adopción universal del vídeo HTML5, sin ninguna compañía propietaria, de forma que el desarrollo sea global. De cara al usuario con toda probabilidad la experiencia mejorará, especialmente a medio plazo, cuando el formato fuera totalmente nativo en todos los navegadores. Éste es el objetivo a lograr.

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