jueves, 19 de junio de 2014

¿ADSL, SHDSL o fibra?

Hasta hace no mucho tiempo las empresas no tenían necesidad de evaluar qué tipo de conexión a internet era más conveniente para ellas (cualquier conexión convencional era suficiente), pero actualmente puede decirse que el panorama ha cambiado. Las nuevas tecnologías ADSL, así como SHDSL y otras, aportan características diferentes, y lo mismo puede decirse de los materiales de última generación como la fibra óptica. El factor común es el aumento de la velocidad de transmisión de datos, pero existen muchos matices. Así pues, ¿qué tipo de conexión a internet es mejor para cada empresa? En este artículo trataré de aportar algunas claves a tener en cuenta.



Todas las tecnologías DSL (ADSL, SHDSL, VDSL, etc...) tienen en común el dar acceso a Internet a través de los cables de la red telefónica local. No obstante, también tienen diferencias entre sí, pues algunas son más modernas y actualizadas que otras. Básicamente, las más modernas recogen todo lo bueno de las anteriores, ampliando su potencia.


Sin embargo no todas las empresas requerirán de esta máxima potencia, claro está. No es lo mismo una compañía que ofrezca en su web la reproducción de vídeos en streaming (programas en directo) que una empresa que sólo requiera de servicios de correo electrónico y voz, lógicamente. Así pues, ¿cómo elegir la tecnología más conveniente?


Existen diversos factores a tener en cuenta a la hora de elegir una tecnología de acceso a internet. En primer lugar, se ha de tener muy claro para qué va a utilizar internet la compañía, como antes señalé. Qué tipo de contenidos vamos a ofrecer, qué software necesita de conectividad, etc... El vídeo requiere mucho ancho de banda, especialmente si queremos incluir video-conferencias y comunicaciones multimedia en directo. En cuanto al software, si éste necesita conectar con bases de datos y otras aplicaciones a través de internet requerirá de la máxima fiabilidad en la conexión, lógicamente.


Es importante señalar además que en internet existe una velocidad "de subida" y otra "de bajada" o descarga, que habitualmente difieren de forma drástica. Por ello se ha de tener en cuenta el volumen de información que circulará en los dos sentidos por nuestras redes.


Esto nos permitirá optimizar recursos, eligiendo exáctamente la tecnología de conexión a internet que necesitemos, y no más (o menos). A continuación detallaré un poco estas tecnologías:


Tecnologías de acceso a internet


Actualmente se están ofreciendo muchas en el mercado, algunas más modernas que otras. No obstante las tecnologías tradicionales, como el ADSL, siguen siendo excelentes opciones en muchos casos. Generalmente podremos encontrarnos con lo siguiente:

  • ADSL: Es una conexión de alta calidad, que ofrece velocidad a un precio económico, así como servicos de voz. Es ya una conexión prácticamente estándar, e ideal para empresas convencionales con poco tráfico. La velocidad de bajada y subida difieren drásticamente, pero esto es lo normal de este tipo de conexión, muy extendida por lo demás. Digamos que es una buena solución genérica.
  • SHDSL: Este tipo de conexión es realmente robusto, fiable, moderno y actualizado, solventando además bastante la diferencia de velocidad entre la subida y la bajada del ADSL convencional. La normal comunicación entre servidor y usuario requiere de ambas, luego esto redundará en una mayor velocidad en general en la experiencia de internet. Sensación por tanto de una conexión de mayor calidad que lo "normal" hoy en día. Tiene también una técnica de codificación de la información muy avanzada, que permite adaptarse a diferentes tipos de bucle y a condiciones externas que puedan alterar la señal. De ahí la "robustez" que antes mencioné, una de las principales ventajas de este tipo de conexión. Para ciertas empresas especializadas puede aportar mejoras realmente significativas (para más información consultar a expertos como los que señalo en el enlace anterior).
  • VDSL (o VHDSL): Es una línea de la familia DSL de muy alta tasa de transferencia (su nombre viene de ahí, Very high bit-rate Digital Subscriber Line). Más moderna y avanzada que el ADSL convencional, del que procede (también usa cables convencionales de cobre de la red telefónica local). Aporta por tanto una mayor velocidad, y ésta puede sumistrarse de forma asimétrica entre la subida y la bajada, o bien de forma simétrica (perdiendo descarga pero ganando subida).
  • Metro Ethernet: se trata de una línea también muy robusta, que nos ofrece y garantiza grandes anchos de banda con gran fiabilidad. Soporta cobre, fibra óptica y en general casi cualquier medio de transmisión, lo que asegura la conectividad, especialmente en entornos urbanos en los que hay presentes muchas redes diferentes. Esta "capilaridad" del flujo de internet existente sobre todo en los núcleos úrbanos es el punto fuerte de este tipo de arquitectura ultra-compatible, y fundamento de su fiabilidad (soporta casi cualquier medio de transmisión). Es idónea por tanto para redes que tengan muchos usuarios y necesiten una alta disponibilidad en el servicio.
  • Fibra óptica: Este medio de transmisión es ya bastante conocido. Se basa en el envío de pulsos de luz, y es capaz de enviar una gran cantidad de datos a una enorme distancia. Aporta además una gran velocidad de transmisión (superior al cable convencional) y un excelente ancho de banda. Así mismo, por la naturaleza misma del material es inmune a las interferencias electromagnéticas. Así pues interesa a empresas que tengan servicios externos lejanos, y precisen de rapidez por ejemplo para el uso de aplicaciones, bases de datos, etc... Reduce en definitiva los problemas que causa la distancia.
  • 3G/4G: Como ya es de sobra conocido, ofrece voz y datos a través de telefonía móvil. Es un servicio con múltiples potencialidades, por ejemplo la de ofrecer a las empresas conectividad en áreas con escasa "capilaridad" en los medios de transmisión (lo contrario de Metro Ethernet, esto es, zonas rurales, campo abierto, etc...). Las velocidades y fiabilidad que están alcanzando estas tecnologías también son muy destacadas.

Así pues, a la hora de escoger una tecnología de conexión a internet, la ubicación física de la empresa no es el único factor a tener en cuenta. Debe planificarse qué conexiones necesitan exactamente las oficinas, así como las aplicaciones o programas que usará el negocio, que no tienen por qué ser las mismas. Podremos así optimizar recursos.


En cuanto a los problemas derivados de una escasa cobertura, se pueden compensar con un proveedor que ofrezca también soluciones de hosting, como el servidor dedicado, el más potente, rápido y fiable (consultar enlace anterior para información especializada). Así mismo se habrá de mirar que el proveedor disponga de capacidad para el alojamiento de aplicaciones "en la nube", tecnología que aumenta así mismo la fiabilidad del funcionamiento del software.


Así pues, podemos concluir que existen diversas variables que condicionan la elección de las tecnologías de acceso a internet: seguridad, coste, velocidad, instalación. Todas estas variables deben ser objeto de análisis serio en la consulta a nuestro proveedor, de cara a evaluar cuáles son las necesidades reales de la compañía. Si no obtenemos una respuesta seria seguramente será el momento de buscar a otro.

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