lunes, 8 de marzo de 2010

Las universidades españolas, un poco más libres

Recientemente he leído la buena noticia de que las universidades españolas apostarán por el software libre. Es un avance en la mentalidad gubernamental que nos va a beneficiar a todos, y aunque no parezca directamente relacionado con nuestra temática vamos a sumarle desde aquí difusión a la noticia, pues es un tema que lo merece (y en realidad sí que está relacionado).

El software libre, frente a la tradicional distribución estilo Microsoft, tiene abierto públicamente su código. Es decir, que cualquier persona puede modificarlo y adaptarlo a diferentes necesidades. Además de ello está regido por licencias GNU, que garantizan que las modificaciones que se hagan del original pueden ser a su vez redistribuidas e incluso comercializadas. Así pues –y a diferencia de lo que antes ocurría- ahora las universidades van a poder estudiar en profundidad los programas, adaptar su código a las necesidades que se tengan, realizar nuevos desarrollos de los mismos e, incluso, eventualmente vender los nuevos programas que se hayan creado a partir de los inicialmente adquiridos.

Logo GNU
Logotipo de la GNU (General Public License). 

Todo esto lo permite la figura del software libre, algo impensable hace no demasiado (en los 80 y los 90 compañías como la citada Microsoft, hegemónica entonces, impedían el acceso al código de los programas que comercializaban). Que alguien ajeno a la empresa creadora pudiera manipular un programa era precisamente algo que trataba de evitarse por todos los medios. Los beneficios quedaban así en manos de una sola compañía. Es obvio que la nueva mentalidad, que afortunadamente se está implantando, significa una auténtica revolución en el campo de la programación, que nos beneficia a todos. El software libre implica que cualquier programador –por ejemplo los estudiantes universitarios españoles, más todavía con esta medida recientemente anunciada- puede coger una aplicación libre y mejorarla o adaptarla para otro fin.

Además, otra característica legal del software libre consiste en que los nuevos programas que se creen a partir del original deben mantener también el carácter de “software libre. Con ello se impide la creación de nuevos monopolios. El software queda abierto por completo al talento individual.

Que este tipo de programas se empleen en ámbitos educativos es especialmente importante, pues al no tener –en principio- afán de lucro son una habitual fuente de aplicaciones gratuitas o freeware (para el que no lo sepa, un programa con el código abierto no tiene por qué ser gratis, y viceversa). Cuanto más se desarrolle software libre en el ámbito educativo, más freeware se creará a buen seguro.

Aspecto de la suite OpenOffice
Para situarnos cabría citar proyectos como OpenOffice, una excelente alternativa a la suite Office de Microsoft, totalmente gratuita y de código abierto (y además compatible con el citado Office). La poderosa Sun Microsystems, empresa dueña, entre otras muchas cosas, del lenguaje de programación Java, está actualmente desarrollando el proyecto.

Alguien podría decir que ya antes los estudiantes e investigadores universitarios estaban desarrollando freeware, pero nadie podrá negar que esta decisión supone un refuerzo al futuro del código abierto.

Así pues seguiremos al tanto de estos temas (así como de todos los que, como éste, impliquen avances en la democratización real del uso de las tecnologías, y con ello de la sociedad). La intención será, en el futuro, incluir aquí un completo artículo con los mejores programas de código abierto y freeware para el técnico en comunicación multimedia.

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2 comentarios:

liza dijo...

No soy Linuxera, pero estoy probando el Mint Helena y anda bien.

Santi Folch dijo...

Eso es una distribución de Linux, ¿verdad? Genial, yo también tengo que pasarme un día a Linux.

Y las empresas e instituciones también deberían hacerlo, los tiempos no están para seguir haciendo rico a Microsoft.